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Esa es la primera conclusión
que salta a la vista al examinar el documento "Programa de
Monitoreo de Residuos de Plaguicidas en Vegetales" (PMRP),
realizado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Su
contenido es tan alarmante que, a pesar de haberse realizado el
año 2006 y publicado en junio del 2007, se ha mantenido
oculto para la opinión pública.
La organización no gubernamental
Alianza por una Mejor Calidad y la Red de Acción en Plaguicidas
y sus Alternativas para América Latina (RAP-AL) vienen
solicitando este documento al SAG desde junio del año pasado
y nunca lo entregó.
¿Por qué? Conozcamos
algunos de los resultados de este estudio que demuestra, en primer
lugar, que los chilenos nos estamos envenenando y que las instituciones
del Estado que debieran velar por la calidad y sanidad de los
alimentos, no están cumpliendo con su rol. También
deja en evidencia las malas prácticas agrícolas
con que se está produciendo en Chile.
El monitoreo efectuado por el SAG
consistió en el análisis de 374 muestras (233 hortalizas
y 141 frutas) de la I la XII Región. Según las normas
de la Unión Europea (LMR: límite máximo de
residuos), el 31,82 por ciento de las muestras vegetales sobrepasaba
los límites permitidos. El 20,32 por ciento de las hortalizas
contenía residuos de plaguicidas por sobre la norma y lo
mismo ocurrió en el 11,50 por tanto de las frutas.
Al analizar estos resultados pudimos
constatar que entre los plaguicidas detectados se encuentran insecticidas
y fungicidas de gran toxicidad aguda y crónica. Entre ellos,
plaguicidas con efectos cancerígenos y teratogénico
(malformaciones congénitas), y alteradores de los sistemas
nervioso, reproductivo e inmunológico. Entre los plaguicidas
más peligrosos que se detectaron con mayor frecuencia en
el estudio, destacan: metamidofós, azinfos metil, clorpirifós,
iprodione, captan, carbendazim, metomil, dicofol, dimetoato, entre
otros.
Es preciso dejar en claro que el
SAG decidió utilizar las normas de la Unión Europea
y del Codex Alimentarius debido a que las normas de tolerancia
en Chile no están actualizadas.
Productos con más residuos
Como referencia general, la mayor
parte de las frutas (manzana, durazno, frutilla, frambuesa, uva
de mesa) analizadas provenían principalmente de las regiones
Metropolitana, VI y V. Sin embargo, las manzanas y duraznos muestreados
eran mayoritariamente de la V y VIII, y la uva de mesa de la III
y IV Región.
Las hortalizas (acelga, espinaca, lechuga, papa, pimiento, repollo,
tomate) correspondían a todas las regiones del país,
a excepción del tomate que provenía principalmente
de la I Región. El 70% del total de las muestras tenía
trazabilidad respecto del origen (región, localidad, productores).
Los productos que presentaron la
mayor cantidad de residuos de plaguicidas fueron los pimientos
(24 tipos diferentes de plaguicidas), tomate (17), uva de mesa
(16) y duraznos (16).
Según el Codex Alimentarius,
se detectaron transgresiones a la norma en pimiento, repollo y
manzanas.
En el caso del Límite Máximo
de Residuos (LMR) de la Unión Europea, en todas las muestras
analizadas se encontraron valores por sobre la norma. Destacamos
algunos de los resultados obtenidos:
Acelga: Tres plaguicidas
sobrepasaron la norma. En el caso del metamidofós, cuyo
LMR es 0,01mg/kg, se detectó una cifra máxima de
23,86 mg/kg.
Lechuga: Siete plaguicidas
sobrepasaron la norma. En el caso del metamidofós, cuyo
LMR es 0,05 mg/kg, se detectó una cifra máxima de
10,83 mg/kg. En el caso de carbendazim, cuyo LMR es de 0,05 mg/kg,
se detectó una cifra máxima de 5,95 mg/kg.
Espinaca: Cuatro plaguicidas
por sobre la norma. En el caso del metamidofós, cuyo LMR
es 0,05 mg/kg, se detectó una cifra máxima de 3,94
mg/kg. En el caso de carbendazim, cuyo LMR es de 0,1 mg/kg, se
detectó una cifra máxima de 6,57 mg/kg.
Repollo: Dos plaguicidas
sobrepasaron la norma. En el caso del metamidofós, cuyo
LMR es 0,01 mg/kg, se detectó una cifra máxima de
0,62 mg/kg. En el caso de carbendazim, cuyo LMR es de 0,1 mg/kg,
se detectó una cifra máxima de 0,40 mg/kg.
Tomate: Cuatro plaguicidas
por sobre la norma. En el caso del metamidofós, cuyo LMR
es 0,01 mg/kg, se detectó una cifra máxima de 0,24
mg/kg.
Pimiento: Diez plaguicidas
por sobre la norma. Se destaca el metomil, cuya MLR es 0,05 mg/kg,
y se detectó una cifra máxima de 2,38 mg/kg. En
el caso del metamidofós, cuyo LMR es 0,01 mg/kg, se detectó
una cifra máxima de 1,8 mg/kg. Otro caso destacable es
el imidacloprid, con un LMR de 0,01 mg/kg, y se encontró
una cifra máxima de 0,96 mg/kg.
Frambuesa: Un plaguicida.
Carbendazim, con un LMR de 0,1 mg/kg, y se encontró una
cifra máxima de 0,27 mg/kg.
Frutilla: Tres plaguicidas
por sobre la norma. Se destaca el metomil, cuya MLR es 0,05 mg/kg,
y se detectó una cifra máxima de 0,55 mg/kg. Además,
carbendazim con LMR 0,1 mg/kg, con una cifra máxima de
0,14 mg/kg.
Manzana: Cinco plaguicidas
sobre la norma. Se destaca el carbendazim, con LMR 0,2 mg/kg,
y se encontró una cifra máxima de 0,45 mg/kg.
Durazno: Cinco plaguicidas
sobre la norma. Se destaca el iprodione, con LMR 3 mg/kg, y se
encontró una cifra máxima de 9,2 mg/kg. También,
metamidofós, cuyo LMR es 0,05 mg/kg, y se encontró
una cifra máxima de 0,17 mg/kg. El carbendazim, con un
LMR de 0, 5 mg/kg, y se encontró un máximo de 1,62.
Uva de mesa: Cuatro
plaguicidas sobre la norma. Se destaca el carbaril, con LMR 0,05
mg/kg, y se encontró una cifra máxima de 0,26 mg/kg.
También, metomil, cuyo LMR es 0,05 mg/kg, y se encontró
una cifra máxima de 0,14 mg/kg.
Es
importante tener presente que en el 8,5% de todas las muestras
se detectaron plaguicidas no autorizados en Chile para ser usados
en esos cultivos.
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