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La Asociación Nacional de
Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI, entrega su total
solidaridad al Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra
de Brasil, MST, el que está siendo víctima de una
persecución brutal e injustificada,
El MST ha denunciado que la Policía Militar
y el Ministerio Público (Fiscalía) de Río
Grande do Sul han acordado y ejecutado un plan cuyo fin es perseguir,
reprimir, criminalizar y aniquilar al movimiento campesino más
emblemático de Brasil y el continente, intentando incluso
su disolución. La más reciente embestida ha sido
el asalto a la sede del MST, ocasionando diversos destrozos junto
a la usurpación de todos sus computadores. La vergonzosa
acción del Ministerio Público de Rio Grande Do Sul
que, a través de su informe final, ha hecho públicas
sus intensiones de disolver al MST y declararlo ilegal, deja de
manifiesto que la criminalización y represión de
los movimientos sociales es una practica gubernamental y policíaca
que avanza fuertemente en América Latina con el fin de
ahogar los movimientos sociales que actualmente se alzan en contra
de las condiciones de vida indigna e inhumanas que el neoliberalismo
ha provocado.
Tenemos la certeza que todas estas brutales acciones
tienen como fin impedir la movilización social y la redistribución
de la tierra, pasando incluso por sobre la constitución
brasileña. Nos parece de extrema gravedad que la policía
militar esté actuando claramente en contra de la ley del
Brasil y reflotando métodos típicos de las dictaduras
militares.
Frente a esto ANAMURI declara a la opinión pública
lo siguiente:
- Rechazamos absolutamente la violencia de Estado
y represión ejercida contra el MST, un movimiento que
ha llevado una gran lucha por la tierra y la dignidad de las
campesinas y campesinos de Brasil y que con su ejemplo han fortalecido
el movimiento campesino internacional.
- Repudiamos el actuar de las fuerzas políticas
de Rio Grande Do Sul, quienes al atacar al MST, lo que hacen
es defender los intereses de los grandes grupos económicos
y de las empresas transnacionales instaladas en esta región.
La estrategia creada para acusar al MST de ser una guerrilla,
es solo una construcción ideada por los sectores reaccionarios
de Brasil que representan los intereses de los latifundistas,
empresarios y empresas transnacionales.
- Las acusaciones hechas por el Ministerio Público
de Rio Grande do Sul han sido negadas por el Ministerio Público
de todo el Brasil, que después de investigar al MST "concluyó
que no existen vínculos del MST con las FARC, ni existe
la presencia de extranjeros que estén realizando entrenamiento
de guerrilla en los campamentos del movimiento, así como
el hecho de que no se practica crímenes que atenten en
contra de la seguridad nacional".
- Tenemos total certeza que disolver al MST significa
quitarle a Brasil una de sus más grandes fuerzas de lucha
y defensa de los campesinos del continente, y negar los importantes
avances que dicho movimiento ha logrado durante toda su historia.
La lucha no violenta del MST lo ha transformado en uno de los
principales referentes para los movimientos campesinos del resto
de América Latina.
- Las mujeres rurales mantendremos y fortaleceremos
nuestra lucha por la defensa de los derechos de las comunidades
indígenas y campesinas y por el fortalecimiento de los
movimientos sociales, a pesar de la estrategia de criminalización
en nuestro Continente.
- Frente a todo esto, recordamos el origen de
luchador social del Presidente Ignacio Lula Da Silva y esperamos
que actúe de manera enérgica y efectiva para impedir
que continúe esta persecución, que atenta contra
la democracia, la justicia, la equidad y el legítimo
derecho de los pueblos a manifestar sus demandas y cuestionamientos
a un sistema político-económico depredador y excluyente
¡¡¡GLOBALICEMOS LA LUCHA!!!
¡¡¡GLOBALICEMOS
LA ESPERANZA!!!
Santiago de Chile, junio 2008
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