|
El Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD) y el Ministerio de Agricultura presentaron
un estudio que revela que seis millones de chilenas y chilenos
construyen su vida en territorios rurales.
Titulada "Desarrollo Humano
en Chile rural. Seis millones por nuevos caminos", la investigación
constata que Chile es más rural de lo que se piensa, que
lo rural no está desapareciendo y que, lejos de eso, está
lleno de potencialidad.
El estudio indica que lo rural
"ha cambiado tanto" que ya casi no se le reconoce con
ese nombre y que, para identificarlo, es necesario un nuevo enfoque,
un nuevo lenguaje y una nueva forma de medición.
El informe fue elaborado a partir
de una amplia base empírica, cuyos datos, en su mayoría,
fueron producidos especialmente para este estudio. También
se utilizó información secundaria proveniente de
fuentes públicas y privadas. Asimismo, se contó
con la contribución de expertos, investigadores e instituciones
de diferentes regiones de Chile.
El PNUD por encargo del Ministerio
de Agricultura, construyó el informe sobre la base de información
empírica primaria y secundaria reunida a partir de diferentes
instrumentos metodológicos de tipo cualitativo y cuantitativo.
Para ello, se realizó una
encuesta de desarrollo humano a 1.400 habitantes de los territorios
rurales, cifra considerada como representativa de los mayores
de 18 años residentes en hogares ubicados en asentamientos
humanos de menos de 160 mil habitantes entre las regiones de Coquimbo
y de Los Lagos.
En forma paralela, a partir de
la opinión de un panel de expertos, se definió una
muestra estructural de 240 casos de miembros de las elites locales
y provinciales de los territorios rurales del país. Junto
con ello, se realizaron entrevistas en profundidad a miembros
de la elite nacional con incidencia en lo rural.
La Ministra de Agricultura, Marigen
Hornkohl, destacó la solidez de la investigación
realizada en conjunto con el organismo internacional.
Asimismo, destacó que es
una gran satisfacción constatar "los efectos de casi
dos décadas de políticas públicas focalizadas
especialmente en el mundo rural, las cuales han significado avances
concretos para tantos chilenos y tantas chilenas".
"Y por eso mismo, tenemos
por delante un gran desafío. Claramente las condiciones
han mejorado. Lejos están la miseria y la marginalidad,
hay adelantos, tecnología, educación, conectividad.
Pero nos falta, aún hay pasos que dar para integrar a esos
seis millones de chilenos a los beneficios que implica el crecimiento
de la productividad silvoagropecuaria. Sobre todo frente a la
misión país de hacer de Chile una Potencia Alimentaria
y Forestal. Y en eso estamos empeñados, para eso estamos
trabajando", dijo la secretaria de Estado.
Por su parte, el Representante
Residente del Programa de las Naciones Unidas, Enrique Ganuza,
dijo que el PNUD espera que este informe "nos ayude a crear
un diálogo en relación con el lugar que el país
quiere darle a lo rural en el futuro. Por ejemplo, frente a la
meta: Chile una potencia agroalimentaria, el país debe
preguntarse ¿cuál es el tipo de sociedad que se
requiere para lograr esa meta? y ¿cuál es el tipo
de sociedad que deseamos construir a partir de ella?"
CRECIMIENTO
Respaldándose en los indicadores
económicos que dan cuenta del crecimiento del sector silvoagropecuario
de los últimos años, el estudio revela que la ruralidad
en Chile es mucho más grande de lo que suele pensarse y
que, por ello, en ningún caso puede decirse de ella que
esté desapareciendo, sino que, por el contrario, está
llena de potencialidad y desafíos.
Y si bien la definición
oficial actualmente considera como rurales a cerca de 2 millones
de personas, en la definición de este Informe de Desarrollo
Humano se consideran como tales casi 6 millones de personas.
El PNUD precisó que esta
medición se basa en una definición de ruralidad
que es completamente diferente de la usada por las mediciones
oficiales.
"Ninguna es correcta o incorrecta.
Se trata de opciones distintas que, en el caso de este Informe
apunta a generar un cambio en la manera de mirar lo rural en Chile,
visibilizando su actual presencia en la sociedad chilena",
señala el estudio.
El informe usa el concepto de ruralidad
en un sentido ampliado, definiendo como tales a los territorios
donde la actividad económica preponderante -lo que no significa
mayoritaria ni menos única- es piscisilvoagropecuaria,
ya sea en su inmediata condición de actividad en el espacio
natural, como también en sus formas mediatas pero igualmente
vinculadas a eslabones de las nuevas cadenas productivas.
La producción del sector
piscisilvoagropecuario y la industria alimentaria se ha incrementado
de modo sostenido en las últimas décadas y a tasas
superiores a las del resto de la economía, impactando de
modo radical la manera de vivir en los territorios rurales.
El PIB agropecuario pasó
desde el equivalente a 452 mil millones de pesos en 1960 a 3.080
mil millones en 2007 (ambos en moneda de 2003).
Así, la actividad productiva
relacionada de modo directo e indirecto con lo piscisilvoagropecuario,
en las diversas expresiones y niveles en que ella se despliega,
es parte esencial de las oportunidades de desarrollo humano de
un conjunto muy amplio de personas.
IDENTIDAD RURAL
Lo sorprendente es que, si bien
los habitantes rurales saben que sus localidades dependen preferentemente
de la agricultura, sólo una parte de ellos trabaja en ella.
Esa característica, junto
con un conjunto de otros cambios en la forma de vivir lo rural,
hace que hoy la propia identidad rural esté en entredicho.
Hoy lo rural está desafiado
hasta en su nombre. La pregunta acerca de qué es rural
sigue siendo un desafío de la mayor importancia y que por
cierto no tiene respuestas únicas sino múltiples,
y todas ellas polémicas.
El informe constata que hoy en
los territorios rurales se vive de una manera distinta. Los habitantes
de los territorios rurales se sienten cercanos, integrados y conectados
entre sí y con el conjunto de la sociedad. En buena medida
esto se debe a los avances en conectividad vial y comunicaciones,
que expresan de modo paradigmático el avance en las condiciones
de vida en estos territorios.
REDUCCIÓN DE LA POBREZA
El mundo rural hoy ya no es el
de la miseria antigua, el de la pobreza, el analfabetismo, el
abuso, la lejanía. La pobreza de ingresos se ha reducido
de manera notable en la última década. Hoy todos
tienen celular, televisión y viven a 30 minutos de sus
trabajos, del consultorio, comercio o municipalidad.
La mayor parte de sus ingresos
son extraprediales y en dinero. Pero tampoco es aquel lugar bucólico
y romántico de naturaleza impoluta y gente "confiada":
hoy en el mundo rural la gente es más desconfiada que en
las grandes ciudades.
Así, la antigua ruralidad
cambia y se disuelve en una nueva relación entre las ciudades
de tamaño intermedio y los campos, al punto de que hoy
puede decirse sin riesgo de decir un absurdo que "lo rural
hoy también es urbano".
Juno al reconocimiento de los avances,
los habitantes de los territorios rurales plantean sus dudas respecto
del futuro. Su historia de transformaciones ha hecho que las personas
hoy valoren ampliamente el progreso que llegó a los territorios
rurales. No obstante, hoy se levanta una crítica sobre
la calidad de las oportunidades existentes y una interrogante
acerca del futuro. La gran pregunta parece ser: ¿Cómo
avanzar desde el "piso" ya ganado a la expansión
del "techo" de oportunidades?
|