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En el Día
del Medio Ambiente, 5 de junio, la Alianza por una Mejor Calidad
de Vida, integrada por la Asociación Nacional de Mujeres
Rurales e Indígenas (ANAMURI), el Observatorio Latinoamericano
de Conflictos Ambientales (OLCA) y la Corporación de Investigación
en Agricultura Alternativa (CIAL) denuncia la complicidad del
senador Jaime Naranjo (PS), Presidente de la Comisión de
Agricultura del Senado, con los empresarios y distribuidores de
plaguicidas en contra de los campesinos.
El día 3 de junio de 2009
el senador Naranjo votó en la comisión mixta Senado/Cámara
contra los derechos humanos de los trabajadores y trabajadoras
del agro en materia de salud, y contra la protección del
medio ambiente, al rechazar por segunda vez la idea de legislar,
propuesta por el proyecto 4.877-01, de eliminación de los
plaguicidas más dañinos por su alto nivel de toxicidad.
En la sesión, Jaime Naranjo impidió que se pronunciaran
sobre el tema las autoridades del Ministerio de Salud y dejó
a las organizaciones campesinas y ambientales fuera de la discusión.
Resulta insólita la pretensión
de este senador de torcerle la mano a la Cámara de Diputados
que despachó el proyecto al Senado en el 2008 con la aprobación
unánime de la Comisión de Agricultura y del pleno
de la Cámara de Diputados. La comisión mixta estuvo
integrada por los senadores Jaime Naranjo, Hernán Larraín,
Andrés Allamand y los diputados Alejandro Sule, Eugenio
Tuma y Ramón Barros. Sólo votaron a favor del proyecto
los diputados Sule y Tuma. La iniciativa será vista próximamente
en sesión plenaria del Senado.
¿Saben sus electores
como vota y actúa el senador Naranjo? Él representa
a la Región del Maule, que registra el volumen más
alto de uso de plaguicidas del país, con población
campesina y trabajo temporero. Junto a las regiones de O'Higgins
y Metropolitana, tiene las mayores tasas de muertes e intoxicaciones
agudas y crónicas por plaguicidas en los registros históricos.
Con anterioridad, el 31 de marzo de 2009, su voto, junto a los
de Alberto Espina (RN), Hernán Larraín (UDI), Guillermo
Vásquez (PRSD) y Hosaín Sabag ( DC), también
fue contrario al proyecto. Aquí vemos a la Concertación
aliada con la derecha y las transnacionales productoras de agrotóxicos,
resguardando intereses de empresas contaminantes y volviendo la
espalda a los campesinos, temporeros y temporeras, niños
de sectores rurales con malformaciones congénitas por la
exposición de sus padres a plaguicidas, y también
a los consumidores de nuestro mercado interno, a quienes finalmente
llegan los productos contaminados con residuos alta y extremadamente
tóxicos.
Cifras dadas a conocer por la Red
de Vigilancia Epidemiológica (REVEP), dependiente del Ministerio
de Salud, indican que en el año 2008 se notificaron 795
intoxicaciones, y 4 muertes provocadas por exposición a
plaguicidas, siendo las regiones más afectadas las del
Bíobío y O'Higgins. En la Región del Maule,
que representa el senador Naranjo, se registraron 27 intoxicaciones
el año 2008 y 50 el 2007. Un 15% de los casos registrados
el 2008 a nivel nacional son suicidios con plaguicidas, una cifra
elocuente respecto del efecto de las sustancias químicas
más peligrosas. Las intoxicaciones de origen laboral ocupan
el primer lugar en la tabla, con 48,7% de los casos, seguidas
por los accidentales no laborales (34%). El número real
de intoxicaciones es mucho mayor, dado que generalmente los trabajadores
afectados no denuncian lo ocurrido por temor a represalias, o
los servicios de salud no registran debidamente los episodios
por un mal diagnóstico o por falta de información
sobre los efectos de los plaguicidas. Por tanto, se estima que
la cifra total de intoxicaciones es cuatro veces superior a la
estadística oficial, superando las tres mil intoxicaciones
anuales.
La conducta del senador Naranjo
es extemporánea y contradice la tendencia mundial de eliminación
de los plaguicidas más tóxicos expresada en las
reuniones de los convenios internacionales sobre sustancias químicas
a los que Chile está adscrito, en las políticas
de la Unión Europea y en lo establecido en el Enfoque Estratégico
para la Gestión Integral de Sustancias Químicas
a Nivel Internacional (SAICM, por su sigla en inglés).
La FAO está efectuando llamados urgentes a los gobiernos
para que eliminen los plaguicidas 1a y 1b (extremada y altamente
tóxicos) y a las empresas agroquímicas a dejar de
producirlos. Varios gobiernos europeos y latinoamericanos -el
primero es el de Bolivia- ya tomaron la decisión de prohibir
estos agrotóxicos.
Asimismo durante la gestión de la ex ministra de salud,
Soledad Barría, esa secretaría de gobierno comprometió
y fundamentó su apoyo a esta iniciativa.
Chile, ¿potencia alimentaria?
Por su relación con la salud
de las personas y el ambiente, y por coherencia con la consigna
oficial "Chile, Potencia Alimentaria", en la Comisión
de Agricultura de la Cámara los diputados escucharon durante
el 2007 y 2008 la opinión de los afectados y de las organizaciones
ciudadanas que buscan este objetivo desde hace dos décadas.
En cambio, el Senado hasta ahora no ha escuchado a la ciudadanía.
No se ha dado a conocer la fecha en que el Senado votará
en plenaria el proyecto y ello ocurrirá sin que se pueda
conocer oficialmente la opinión de los afectados, por responsabilidad
del senador Jaime Naranjo.
Este parlamentario argumentó
en la Comisión de Agricultura que el proyecto de ley 2596,
que se encuentra listo para su promulgación, ya ha resuelto
el grave problema al que nos referimos. Pero ese proyecto ya está
obsoleto respecto de su concepción. Tiene otros objetivos
y no ataca la raíz del problema al no establecer la prohibición
de los plaguicidas más dañinos.
Naranjo demuestra absoluta desinformación
y desinterés respecto de la demanda de las organizaciones
campesinas, que posteriormente le hicieron ver la diferencia entre
ambos proyectos. Además, al fijar un límite de 4
años para la presentación de demandas judiciales
por daños ocasionados por plaguicidas, ese proyecto ignora
los efectos crónicos de estas sustancias químicas,
que se pueden manifestar en las personas después de seis,
diez o más años de la exposición y que en
la mayoría de los casos son enfermedades catastróficas
e irreversibles. Esto ha sido ampliamente comprobado por los organismos
internacionales relacionados con la materia (Agencia Internacional
de Investigaciones del Cáncer, Agencia de Protección
Ambiental de Estados Unidos - EPA, Comisión de la Comunidad
Europea, entre muchos otros). El proyecto de ley 2596 solamente
reconoce el efecto agudo (intoxicación evidente e inmediata
a la exposición a plaguicidas).
Cabe destacar que en Chile se encuentran
registrados y en uso numerosos principios activos y marcas comerciales
de plaguicidas que son extremadamente y altamente tóxicos
(1a y 1b) para el efecto agudo. Más exactamente, en los
registros figuran 41 principios activos de la categoría
"sumamente peligrosos" y 29 principios activos de la
categoría "muy peligrosos", según la clasificación
de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A esto hay
que agregar un número importante de plaguicidas que tiene
un reconocido efecto crónico. Por estas razones, muchos
de estos plaguicidas autorizados en Chile han sido eliminados
del registro de varios países, especialmente de la Unión
Europea, como es el caso del carbofurano, benomyl, endosulfán,
azinfos metil, carbaril, clorfenvinfos, fluazifop-butil, diazinon,
diclorvos, diuron , imazapir, malation, paraquat, permetrina y
zineb, entre muchos otros.
Naranjo tendrá en el plenario
la oportunidad de reivindicarse y de mostrar que respeta los derechos
humanos de los trabajadores y trabajadoras del agro, los llamados
"derechos de segunda generación" o derechos económicos,
sociales y culturales, y de corregir su nefasto comportamiento
respecto del medio ambiente y la biodiversidad, particularmente
grave por el puesto que ocupa como presidente de la Comisión
de Agricultura de la Cámara Alta.
Santiago, 5 de junio de 2009, Día del Medio Ambiente
Alianza por una Mejor Calidad de Vida
(RAP-Chile)
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