¡Nosotros y nosotras, campesinos y
campesinas del mundo exigimos nuestra propia convención!
La Declaración Universal de los Derechos
Humanos (DUDH) cumplirá 60 años el 10 de diciembre
de 2008. Como la declaración representa la expresión
mundial de los derechos que son inherentes a todos los seres
humanos, también es importante para los campesinos conmemorar
esta ocasión.
Los campesinos y campesinas representamos casi
la mitad de la población de la tierra y somos la base
del sistema de alimentación del mundo. Estamos trabajando
mucho para llevar la comida a la gente cada día, pero
nos enfrentamos a la dura realidad de las crisis alimentaria,
energética, climática y financiera. Esas crisis
también crean violaciones generalizadas y sistemáticas
de los derechos de los campesinos.
La crisis actual se ha producido debido a que
los antiguos modos de producción y de consumo han sido
desastrosos para los pueblos y el planeta. En el sector agrícola,
llegó con la liberalización del comercio, el apoyo
para los fertilizantes químicos e industria de semillas,
revolución verde, ayuda alimentaria, y la expansión
rápida de los agro- combustibles. A nivel local de bases,
estas políticas se manifiestan en la expropiación
y privatización de la tierra, la destrucción de
la integridad de los servicios públicos rurales, importación
de alimentos, y la falta de protección de los mercados
locales. Estas políticas y prácticas dirigidas
por los gobiernos neoliberales, corporaciones transnacionales,
(TNCs) e individuos también han dañado a las mujeres
campesinas-que sufren una doble marginalización: como
mujeres y como campesinas.
En Indonesia, el 29 de enero de 2008, 35 guardias
de seguridad de la Plantación Nacional PTPN IV Adolina,
apoyados por 70 agentes de policía destruyeron 30 hectáreas
de plantación de maíz y mandioca perteneciente
a pequeños campesinos. Siete campesinos fueron detenidos
al intentar defender sus cultivos (ahora ha sido liberados).
La compañía ha desforestado la tierra para poder
cultivar la palma de aceite.
En México las políticas de libre
comercio han llevado a una importación de maíz
de bajo costo de los Estados Unidos. Los campesinos locales,
al no poder competir, han perdido su medio de vida. La crisis
reciente en los precios del maíz en los mercados mundiales
ha incrementado drásticamente el número de personas
hambrientas en México.
Mientras tanto, están desapareciendo
las pequeñas granjas en todo el mundo. En Turquía,
una familia campesina deja el campo cada 50 segundos. Hace dos
años, campesinos al no poder pagar los préstamos
bancarios, comenzaron a suicidarse; esta situación se
ha incrementado dramáticamente desde entonces.
Los campesinos de todo el mundo tienen que poner
fin al apoderamiento de nuestra tierra, agua, y territorio por
parte de las corporaciones. Queremos una clara condena de los
gobiernos, TNCs e individuos que son responsables de estas crisis,
y de las violaciones de los derechos humanos que han llevado
a cabo en nombre de la codicia y de la acumulación de
capital.
En Brasil se estima que 4340 familias fueron
de su territorio por empresas privadas en el 2007, 28 personas
han sido asesinadas y 259 recibieron amenazas de muerte en conflictos
de tierra. En noviembre de 2007, Valmir Mota d'Oliveira, un
líder campesino de la Vía Campesina Brasil fue
asesinado durante una ocupación de tierra por los guardias
de seguridad contratados por la multinacional TNC Syngenta.
¡Basta, basta! Tenemos que continuar en
la lucha y estar más organizados para defender nuestros
derechos como campesinos. Este es el motivo por el cual, a luz
de/teniendo en cuenta el 60 aniversario de la declaración
de los Derechos Humanos, nosotros exigimos nuestra propia convención.
La futura convención de los derechos de los campesinos
contendrá los valores básicos que tendremos que
respetar, proteger, y ejecutados por nuestros gobiernos e instituciones
internacionales. Entre los derechos básicos están
el derecho a la vida y a un nivel de vida adecuado, derecho
a recursos agrarios, derechos sobre la semilla y agricultura,
derecho al capital, y medios de producción agrícola,
derecho a acceso a la información y tecnología
agrícola, derecho a la libertad en la determinación
del precio y mercado para la producción agrícola,
derecho a la protección de los valores agrícolas,
derecho a la biodiversidad biológica, derecho a la preservación
ambiental, derecho a la libertad de asociación. Estos
derechos están ahora siendo reconocidos y presentados
al sistema de Derechos Humanos de la ONU por la Vía Campesina
y sus aliados. Estos derechos respectivos son también
esenciales para poder alcanzar la soberanía alimentaria
de los pueblos.
Estamos comprometidos a tomar esta iniciativa
a nivel nacional, regional, e internacional para sensibilizar,
movilizar el apoyo y crear alianzas, no solo con los campesinos,
sino con todo el mundo. Estamos seguros que los derechos de
los campesinos son fundamentales por el bien de la humanidad
en el planeta.
¡Hacemos un llamamiento a todos los miembros
de la Vía Campesina y sus aliados a movilizarse en sus
respectivos países para exigir la institucionalización
de los derechos de los campesinos!
¡Defendamos los derechos de los campesinos!
¡Soberanía alimentaria basada en la reforma agraria
ya!
Más información: www.viacampesina.org
Mohammed Ikhwan, La Via Campesina's International
Working Committee on Human Rights, m.ikhwan@spi.or.idm.ikhwan@spi.or.id