¿REPÚBLICA DE DERECHOS LABORALES
O PATRIA DEL BONO?

 

Ximena Valdés/
Observatorio de Género y Equidad
CEDEM.

En la malla de relaciones Estado, empresarios y trabajadores con domicilio en la Mesa Agrícola se instaló la buena nueva del bono para los hijos de las temporeras en aquellos lugares donde habiendo empresas que contratan a más de 20 mujeres, las que son madres no tienen acceso a salas cuna. La idea es entregar $80.000 pesos a las madres de menores de 2 años para cubrir con vecinas, parientes, hermanas mayores, abuelas… el cuidado infantil.

De qué se trata: de un Dictamen que la Subsecretaría del Trabajo ha avalado concordando con la SNA y ASOEX (empresariado) más organizaciones campesinas como MUCECH, solicitando su aprobación a la Dirección del Trabajo. Llama la atención en los debates ya habidos, que la única organización de mujeres rurales que participa de esta Mesa -ANAMURI, la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, - no concuerde con tal idea.

Que significa la buena nueva del bono: En primer lugar, el cambio de dinero por calidad en el cuidado de los niños/as de las temporeras. En segundo lugar, avalar el no cumplimiento de una ley que data de 1921 sobre salas cunas en empresas que contratan a más de 20 mujeres. En tercer lugar, de un "divertimento discursivo" ya reiterado que encubre una lógica enmarañada en que entran a tallar a lo menos tres factores: 1. una costumbre enraizada en el empresariado de no cumplir con la ley; 2. un sistema de fiscalización de la legislación laboral que hace vista gorda al extendido incumplimiento de derechos en materia de cuidado infantil; 3. la expansión de programas públicos con domicilio en la JUNJI abiertos a recibir a niños y niñas menores de 2 años sin considerar que tratándose de asalariadas, es el deber de las empresas hacerse cargo de este derecho que ya lleva cerca del siglo. A estos factores se suman otros que son muestra de la vocación no precisamente filantrópica de empresarios exportadores. SERNAM desde comienzos de los años noventa estableció un Programa de Atención a hijos de temporeras de niños/as mayores a 2 años, que supuso la colaboración financiera de las empresas. La "responsabilidad social empresarial" se mostró avara en su contribución a esta iniciativa y el carácter filantrópico de la empresa no fue de la mano con los buenos oficios del SERNAM, lo que muestra que este último "divertimento del bono" no necesariamente se llevará a buen puerto como tampoco ha ocurrido con la ley de salas cuna.

Entonces, se puede colegir que sumado al retroceso en materia de cuidado infantil dejando a los niños y niñas a la buena voluntad y falta de profesionalismo de las mujeres del barrio o de la parentela, el empresariado tampoco pagará el dicho bono. Si el empresariado no cumple con la ley ¿por qué habría de pagar el bono? Si hay tanta preocupación por la infancia ¿por qué la Subsecretaría del Trabajo avala un retroceso respecto del cuidado infantil? Chile así, no crece con nadie.

De lo que se trata es de poner en el debate si acaso estamos frente a la Patria del bono a cualquier evento o si caminamos hacia la República de los derechos. Una República de los derechos supone: 1. el cumplimiento de la ley; 2. no confundir protección social con derechos laborales; 3. fundar un principio de equidad en que los niños y niñas de este país no porten desde sus más cortos años de vida el estigma de la desigualdad de cuna.

 

 

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