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(Yakarta, 6 de mayo de 2008) Mientras estallan
los disturbios por hambre en todo el mundo, dirigentes mundiales
como Pascal Lamy (Director General de la OMC), Dominique Strauss-Kahn,
director del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Secretario
General de la ONU Ban Ki-Moon están alertando de los peligros
del proteccionismo. Según el señor Ban, "Más
comercio, no menos nos sacará del agujero en el que estamos"
(1)
Durante la década pasada, la comida se
ha convertido en una mercancía en los mercados mundiales
igual que cualquier otro bien, como las motocicletas o las camisetas
de algodón.
La alimentación ha sido siempre negociada
en los mercados internacionales, pero las reglas del juego cambiaron
dramáticamente en 1995, cuando el acuerdo en la OMC sobre
la agricultura entró en vigor. Muchos países que
hasta entonces producían suficiente comida para su propia
alimentación fueron obligados a abrir sus mercados a productos
agrícolas del extranjero. México comenzó
a importar maíz, Indonesia arroz, Europa soja. Al mismo
tiempo, la mayoría de las regulaciones estatales sobre
existencias de reserva, precios, producciones o control de las
importaciones y exportaciones fueron desmanteladas gradualmente.
Como resultado, las pequeñas explotaciones agrícolas
y ganaderas de todo el mundo no han sido capaces de competir en
el mercado mundial. Se arruinaron. En Europa, una explotación
desaparece cada minuto. En el mundo en vías de desarrollo,
ser agricultor o ganadero no es considerado como un trabajo; es
un estado de pobreza.
Bajo las reglas del comercio libre, la protección
de los alimentos se ha convertido en un crimen. El proteccionismo
se ha convertido en una palabra sucia.
Mientras tanto, los países se han convertido
en adictos a las importaciones de alimentos baratos, y ahora que
los precios se están disparando, la fea cabeza del hambre
está creciendo.
El 30 de abril, el anterior Secretario General
de la ONU, Kofi Annan, dijo que África podría alimentarse
a sí misma. "África no puede continuar viviendo
de comida importada o de subsidios a la alimentación",
dijo a la BBC. El movimiento internacional de campesinos La Vía
Campesina, con sus cientos de millones de miembros en África
y en todo el globo, está de acuerdo con estas palabras.
Estamos convencidos que los países pueden y deben alimentarse
a sí mismos. El movimiento ha defendido la soberanía
alimentaria durante más de una década, firmemente
convencido de que los mercados locales y las pequeñas explotaciones
sostenibles son la más eficaz y limpia manera de producir
alimentos.Proteger la producción nacional es el derecho
de todo país a proteger a sus propios habitantes del hambre
y de permitir a sus propios campesinos vivir con dignidad. El
mercado es, desde luego, una herramienta muy útil cuando
permite que se cumplan las necesidades de las mujeres, de los
hombres y de los niños. Pero esto reina cuando la lógica
del provecho comienza a devastar la propia supervivencia de las
personas. Por ejemplo, cuando se vuelve más rentable utilizar
maíz y soja para producir combustible que para alimentar
seres humanos.
Teniendo en cuenta las consecuencias mortales
de la actual adicción a la importación de alimentos,
es obvio que la ayuda alimentaria no resolverá la actual
crisis; sólo incrementará la dependencia. Ni la
agricultura industrial ni los OMG son la solución, ya que
consumen grandes cantidades de energía fósil, destruyen
el medio ambiente y dejan a los pequeños campesinos fuera
del negocio.
Para encarar el reto actual de alimentar al mundo,
ha llegado ahora el tiempo para que los gobiernos garanticen que
los pequeños campesinos accedan a la tierra, a las semillas
y al agua, que protejan los mercados locales de alimentos y que
apoyen a agricultura y la ganadería campesina sostenibles.
Estas políticas prácticas permitirían a millones
de familias campesinas vivir decentemente y con dignidad, y contribuirán
a sanear el medio ambiente terrestre herido. Y alimentarán
al mundo.
Proteger vidas es una maravillosa palabra.
Henry Saragih,
Coordinador Internacional de La Vía Campesina
(1) http://www0.un.org/apps/news/infocus/sgspeeches/search_full.asp?statID=222
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